A fondo · Economía
Lula gana un cuarto mandato y el mercado castiga a Brasil: qué pasó y qué implica para América Latina
El triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva sorprendió a un mercado que había apostado por Flávio Bolsonaro. La bolsa de Brasil tuvo su peor día desde marzo de 2020. Qué explica la reacción, qué depende de la política fiscal y qué significa para quien invierte desde México.
¿Qué pasó en la elección?
Lula da Silva ganó la segunda vuelta del 25 de octubre con 51.79% de los votos válidos, frente a 48.21% de Flávio Bolsonaro: una diferencia de unos 4.4 millones de votos. Será su cuarto mandato. En la primera vuelta, el 4 de octubre, el orden había sido el inverso: Bolsonaro obtuvo 47.15% y Lula 45.02%. La última encuesta de Datafolha antes de la segunda vuelta daba a Bolsonaro un punto de ventaja, dentro del margen de error.
Entre la primera y la segunda vuelta, los inversionistas compraron activos brasileños bajo el supuesto de un gobierno de Bolsonaro, al que asociaban con una política fiscal más restrictiva.
¿Cómo reaccionaron los mercados?

| Activo | Cierre previo | Cierre del 26 oct | Variación |
|---|---|---|---|
| Ibovespa (puntos) | 205,082.56 | 176,608 | -13.88% |
| Dólar en reales | 4.99 | 5.41 | +8.4% |
| ETF iShares MSCI Brazil (EWZ, dólares) | 42.59 | 34.15 | -19.8% |
| Nubank (NU, dólares) | 15.16 | 12.59 | -16.95% |
En el punto más bajo de la sesión, el Ibovespa llegó a caer más de 17%. Dentro de la bolsa, la caída no fue pareja: los bancos como Itaú Unibanco perdieron dos dígitos y Petrobras alrededor de 8%, mientras que exportadoras como Vale y Suzano subieron, porque un real más débil aumenta el valor en moneda local de lo que venden en dólares. Los futuros de tasas de interés también subieron.
¿Por qué la caída fue tan fuerte?
Los precios de mercado incorporan lo que los inversionistas esperan. Cuando el resultado contradice lo que ya estaba descontado, el ajuste ocurre de golpe. Desde la primera vuelta, el real se había apreciado cerca de 5% y las acciones habían subido casi 7%, según Reuters. Esa ganancia se borró en una sesión y la caída fue más allá, porque al reacomodo de posiciones se sumó una revaluación del riesgo de Brasil.
Cada sector tradujo ese riesgo a su manera. En los bancos y en Nubank pesan el temor a más impuestos y regulación sobre el crédito, y el efecto de tasas altas sobre el costo de fondeo y la morosidad: la proporción de préstamos con más de 90 días de atraso en Nubank ya estaba en 6.9%. En Petrobras pesa la posibilidad de una mayor intervención del Estado en precios de combustibles y dividendos. Un analista de Jubarte Capital había advertido antes de la elección que la reacción sería "binaria y muy persistente".
¿Qué está en juego en las cuentas públicas y las tasas?

Para los próximos años, la pregunta es si Brasil puede estabilizar su deuda. La deuda pública supera 82% del PIB, y una parte grande del gasto, como las pensiones, es obligatoria por ley, lo que reduce el margen para recortar. El equipo de Lula se ha planteado un superávit cercano a 1.3% del PIB hacia 2030, pero no ha detallado cómo llegaría a él, y el mercado espera el nombramiento del ministro de Hacienda para juzgarlo.
Las tasas son el canal por el que lo fiscal llega a la economía real. El Banco Central de Brasil recortó la tasa Selic a 13.75% en septiembre, y la inflación anual cerró septiembre en 4.58%, por encima del techo de 4.5% de su meta. Si el mercado exige una prima mayor por prestarle al gobierno, el ciclo de recortes puede detenerse, y el crédito para familias y empresas se mantiene caro por más tiempo.
La relación entre déficit, tasas y tipo de cambio en economías emergentes está bien documentada: cuando los inversionistas dudan de la sostenibilidad de la deuda, exigen más rendimiento, la moneda se debilita y la inflación importada complica el trabajo del banco central. Romper ese círculo depende sobre todo de señales fiscales creíbles y sostenidas.
¿Qué matices tiene la caída?
- Hay un precedente. Ante el primer triunfo de Lula, en octubre de 2002, el dólar llegó a 4 reales, el nivel más alto del Plan Real hasta entonces. En los años siguientes, con disciplina fiscal y el auge de las materias primas, los activos brasileños tuvieron uno de sus mejores periodos. Nada garantiza que se repita, pero muestra que el primer juicio del mercado sobre un gobierno no siempre es el definitivo.
- Los precios más bajos cambian la valuación. Una baja de 14% en un día cambia las valuaciones. Para unos inversionistas confirma el riesgo; para otros abre un punto de entrada. Ambas lecturas conviven en cada precio.
- No todo Brasil cae igual. Las exportadoras de materias primas se benefician de un real débil, y el país sigue siendo uno de los mayores productores de alimentos, mineral de hierro y petróleo del mundo.
- Persisten riesgos políticos. Según la prensa financiera estadounidense, Flávio Bolsonaro no había reconocido el resultado al cierre del lunes. La amplitud de la diferencia, de más de 3.5 puntos, reduce el margen para impugnarlo.
¿Qué implica para América Latina y para México?
Brasil es la economía más grande de América Latina y el país con mayor peso en los índices bursátiles de la región. Cuando cae, arrastra a los fondos regionales: un ETF de América Latina pierde por Brasil aunque México se mantenga estable.
Para quien invierte desde México, la exposición puede ser más directa de lo que parece. Nubank, MercadoLibre y el ETF de Brasil se compran en pesos a través del Sistema Internacional de Cotizaciones. Quien los tiene asumió en un solo día una pérdida de dos dígitos, con el efecto adicional del tipo de cambio. Es un recordatorio práctico de la diversificación: el riesgo de un solo país, por sólido que parezca su crecimiento, puede materializarse con un resultado electoral.
Para la economía mexicana, el contagio directo suele ser limitado: el comercio con Brasil es pequeño frente al que México tiene con Estados Unidos. El canal más sensible es el financiero, a través del apetito de los inversionistas internacionales por los mercados emergentes.
Lo que conviene vigilar en las próximas semanas
- El nombramiento del ministro de Hacienda y su primer mensaje sobre metas fiscales.
- La próxima decisión del Banco Central de Brasil sobre la tasa Selic: si pausa los recortes, confirmará que la prima de riesgo subió.
- El tipo de cambio en las próximas semanas: una estabilización por debajo de 5.60 reales por dólar, el máximo de la sesión del lunes, indicaría que lo peor del ajuste quedó atrás.
- Las medidas sobre bancos y combustibles, que explican buena parte de las caídas de Nubank y Petrobras.
Conclusiones
La caída del 26 de octubre combina dos cosas distintas: el deshacer de una apuesta que no salió y una revaluación del riesgo fiscal de Brasil. La primera se agota en pocos días. La segunda dependerá de lo que haga el nuevo gobierno con sus cuentas, y ahí el mercado todavía no tiene información suficiente para un juicio definitivo.
Para un inversionista mexicano, conviene revisar cuánto de su portafolio depende de un solo país y de una sola elección.
¿Tienes dudas sobre este tema? Coméntalas en nuestras publicaciones de Threads o de Instagram.
Fuentes
- ND Mais, "Resultado das eleições 2026 em números", con datos del Tribunal Superior Electoral. Consultado el 26 de octubre de 2026.
- La Nación, resultados de la segunda vuelta y encuesta Datafolha, 25 de octubre de 2026.
- The Rio Times, "Brazil Stocks Fall 13.9% After Lula's Win", 26 de octubre de 2026.
- Al Jazeera con Reuters, "Brazil's real sinks after Lula's re-election victory", 26 de octubre de 2026.
- Yahoo Finance, "Brazilian stocks plunge after Lula's surprising election victory", 26 de octubre de 2026.
- FinanceFeeds, "Nubank Shares Close 17% Lower After Lula's Win", 26 de octubre de 2026.
- Money Times, IPCA de septiembre de 2026 (IBGE), 9 de octubre de 2026.
- Sou Brasília, decisión del Copom del 16 de septiembre de 2026. Consultado el 26 de octubre de 2026.
- Jornal Opção, el dólar en la elección de 2002. Consultado el 26 de octubre de 2026.
Este análisis es informativo y no tiene postura partidista. No constituye recomendación de inversión. Las cifras corresponden al cierre del 26 de octubre de 2026 y pueden cambiar con rapidez.